CURSO de "Cómo manejar la ANSIEDAD Y EL ESTRÉS":

Cómo manejar la ansiedad

DIRIGIDO A: Profesores de formación vial

 

OBJETIVO GENERAL

  • Instruir  al profesor vial en los conocimientos básicos para el manejo y control de la ansiedad de los alumnos ante la situación de examen teórico o práctico.

 

OBJETIVOS ESPECÍFICOS

  • Dar a conocer la ansiedad como respuesta adaptativa ante los cambios.

  • Enseñar a evaluar y detectar la ansiedad ante situaciones de examen.

  • Dotar al profesor vial de recursos y estrategias para el manejo de la ansiedad.

  • Aumentar el rendimiento de los alumnos al no interferir en su ejecución la respuesta de ansiedad excesiva.

PROGRAMA DEL CURSO

  • Presentación del curso y objetivos

  • La ansiedad como respuesta adaptativa

  • Evaluación de la ansiedad

  • Intervención cognitivo conductual

  • Intervención Programación Neuro Lingüística  (PNL)

  • Continuación. Intervención Programación Neuro Lingüística  (PNL)

  • El pensamiento, la base de nuestros miedos

  • Recomendaciones finales

  • Entrega de diplomas y cierre del curso

 

INFORMACIÓN SOBRE LA ANSIEDAD:

 

La ansiedad es una reacción emocional que forma parte de nuestra vida, cuando se activa ante situaciones de peligro real. Es necesaria para nuestra supervivencia y para adaptarnos a los cambios del ambiente. Imagínate que estás que estás esperando a que el semáforo de peatones se ponga en verde para cruzar la calzada... cuando de pronto ves venir un vehículo descontrolado que se dirige hacia donde tu te encuentras, si en ese momento no se te disparara la adrenalina, no aumentarás tu ritmo cardiaco, ni tu ritmo respiratorio, los músculos  esqueléticos no se tensionaran y no se liberará glucosa, seguramente no te daría tiempo a quitarte de su trayectoria. Este ejemplo lo puedes extrapolar a cualquier situación de tu vida diaria, el autobús que se te escapa, el niño pequeño que se dirige hacia la estufa... Probablemente en la época de los cavernícolas la manifestación de la ansiedad sólo se producía en situaciones reales de peligro, como una respuesta automática para salvar el pellejo. 

 

 

Cómo manejar el estrés

En la actualidad nuestro cerebro se ha desarrollado y ha tomado las riendas de los acontecimientos, vivimos en una época en la que la tecnología, las prisas y la competitividad, han transformado nuestros miedos, donde los peligros no están claramente identificados y eso supone que o bien no tenemos nada que temer y a la vez que podemos tener miedo a todo. Nuestro cerebro nos juega una mala pasada, siendo el responsable de que percibamos los miedos, de que percibamos situaciones inocuas como amenazantes, de que percibamos un peligro futuro como peligroso sin que ni siquiera tengamos evidencias de que realmente va a pasar o de que vaya a ser vivido con tanta magnitud.

 

 

El problema se produce primordialmente por dos cuestiones: En primer lugar todo nuestro organismo se activa y se prepara para poder reaccionar ante un peligro, pero resulta que cuando ese peligro no es real y por lo tanto no llegamos a pasar a la acción, este escenario origina que en cuestión de segundos nos encontramos en nuestro organismo con un exceso de adrenalina y noradrenalina, de glucosa, de flujo sanguíneo con alto índice de oxígeno, con los pulmones expandidos y con los músculos en tensión, pero no lo gastamos, esto provoca una explosión en nuestro sistema nervioso que lo descompensa y lo obliga a buscar la manera de liberar todos esos excedentes. Para que lo entiendas mejor te vamos a poner un símil relacionado con el automóvil; imagínate que vas conduciendo con la cuarta velocidad y con muy poca presión en el pedal de gas y de pronto llegas a una subida muy pronunciada y en lugar de reducir de velocidad aprietas a fondo el pedal del gas; lo que pasará es que la cámara de combustión se llenará de gasolina y no tendrá tiempo de producir la explosión y quemar el combustible, el coche perderá fuerza y se calará.

 

A las personas con ansiedad les ocurre lo mismo, se desbordan al no poder usar el “carburante”. En segundo lugar, las situaciones que nos producen ansiedad al no ser reales, si no producto de nuestra mente, son elaboradas en base a percepciones, interpretaciones y anticipación de situaciones basadas en gran parte en asociaciones con estímulos sensoriales. Esto produce que cada vez se dispare ante un mayor número de situaciones y con más frecuencia, lo cual nos lleva a tener esa sensación de ansiedad constante.

 

Cuando se dispara la ansiedad ante una situación de examen es porque nuestro cerebro está anticipando que va a pasar lo peor que puede pasar, que nos vamos a bloquear, que no desempeñaremos la tarea con presteza, que nos quedaremos en blanco, que cometeremos muchos errores o un error fatal... en definitiva, que no seremos capaces de superarlo. Si no somos capaces de frenar la ola de ansiedad nuestros pensamientos negativos dirigirán nuestras emociones y nuestra conducta hacia el fracaso de forma irremediable. Muchos de los fracasos en los exámenes no son debidos a la falta de preparación, sino a la ansiedad de la persona a la hora de afrontarlo.

Cursos para manejar el estres y la ansiedad